A pesar de que la mayoría de los incendios en viviendas se producen durante los meses de invierno (7 de cada 10 víctimas por incendio en viviendas fallecen entre los meses de noviembre y de marzo), el riesgo continúa durante los meses de verano y no debemos bajar la guardia. Durante las últimas horas, la prensa nacional se ha llenado de titulares que nos muestran la gravedad de la extrema situación...

En la madrugada del pasado domingo, un incendio registrado en una vivienda de El Palmar se ha cobrado ya 3 víctimas mortales y varias personas más permanecen heridas de gravedad con quemaduras en el 80 y el 90 por ciento del cuerpo. El fuego se produjo por una vela que prendió una mesa de plástico que se encontraba dentro de un porche de madera mientras las víctimas dormían. El humo y las altas temperaturas además de la ausencia de medidas de Protección Contra Incendios convirtieron a la vivienda en una auténtica trampa mortal.

En el mismo fin de semana, dos personas resultaron heridas muy graves tras el incendio de su vivienda en la localidad madrileña de Móstoles, con heridas en el 50 y el 80 por ciento de su cuerpo.

No han sido los únicos incendios que se han producido durante el pasado fin de semana, 3 personas resultaron intoxicadas en la madrugada del domingo por inhalar humo en un incendio de una vivienda de León y ése mismo día se encontraba calcinado el cuerpo de una mujer tras el incendio en una vivienda de Valencia.

Tras estos últimos siniestros, el número de víctimas por incendios en viviendas en lo que va de año asciende a un total de 50 personas. El incendio más grave tuvo lugar el 27 de mayo en una vivienda de Bilbao, en la que fallecieron cinco personas a causa del fuego. El mismo número de personas (entre los que se incluyen 3 niños) han fallecido esta mañana en el incendio de una vivienda en Rusia. 

La mayor parte de los fuegos en viviendas se producen por instalaciones eléctricas en mal estado, por falta de medidas de Protección Contra Incendios y sobre todo, por descuidos. Por esto, no conviene bajar la guardia en ninguna época del año y contar en nuestro hogar con algunos elementos básicos de seguridad contra incendios como una manta ignífuga, un detector de humo y gas y un extintor doméstico.

Los incendios en viviendas pueden resultar lejanos y hechos aislados, pero son mucho más frecuentes de lo que nos pensamos. El “a mí no me va a pasar” no nos protegerá nunca frente a un fuego.